Mano de Bendición

A peti­ción de DIOS he emi­ti­do una ben­di­ción — rep­re­sen­ta­da por mi mano abier­ta dan­do la ben­di­ción, ofre­ci­da a todos los que son de corazón abier­to y de bue­na vol­un­tad, para que sean for­t­ale­ci­dos y pro­te­gi­dos en los tiem­pos venideros de fal­sas doc­tri­nas, peli­gros, tam­bién aque­l­los de tipo dia­bóli­co, etc.

Disponible en: NEUCHRISTEN, Kap­pler­strasse 111, CH-9642 Ebnat-Kap­pel (no olvide indicar su direc­ción postal com­ple­ta)

o en la tien­da online: www.neuchristen-onlineshop.com

Agua Bendita

“¡El humo de Satanás ha pen­e­tra­do has­ta la cima de la Igle­sia!”, exclamó entonces públi­ca­mente el Papa Pablo VI. Esta­mos con­stan­te­mente rodea­d­os de este humo y sin embar­go, no lo vemos. Por eso el agua ben­di­ta es tan recomend­able.

Cuan­do llegues a casa, toma agua ben­di­ta y san­tiguate pro­nun­cian­do las pal­abras: “¡Todo mal alé­jese de aquí, JESUCRISTO, reina Tú en mí!”

Hoy en día hay muchas igle­sias en las que el sac­ristán rel­lena la pila sólo con agua cor­ri­ente. En muchos lugares, las velas y el agua ben­di­ta solo son ben­de­ci­das por el sac­er­dote, ya no son sacral­izadas. Sin embar­go, los sacra­men­tales como el agua ben­di­ta, las cruces sacral­izadas, las medal­las y las velas son exce­lentes escu­d­os de pro­tec­ción con­tra la influ­en­cia del Malig­no. No os podéis imag­i­nar lo mucho que el dia­blo los evi­ta. ¡Usad y lle­vad estos sacra­men­tales!

Sacral­ización del agua pas­cual

Agua Bendita

“¡El humo de Satanás ha pen­e­tra­do has­ta la cima de la Igle­sia!”, exclamó entonces públi­ca­mente el Papa Pablo VI. Esta­mos con­stan­te­mente rodea­d­os de este humo y sin embar­go, no lo vemos. Por eso el agua ben­di­ta es tan recomend­able.

Cuan­do llegues a casa, toma agua ben­di­ta y san­tiguate pro­nun­cian­do las pal­abras: “¡Todo mal alé­jese de aquí, JESUCRISTO, reina Tú en mí!”

Hoy en día hay muchas igle­sias en las que el sac­ristán rel­lena la pila sólo con agua cor­ri­ente. En muchos lugares, las velas y el agua ben­di­ta solo son ben­de­ci­das por el sac­er­dote, ya no son sacral­izadas. Sin embar­go, los sacra­men­tales como el agua ben­di­ta, las cruces sacral­izadas, las medal­las y las velas son exce­lentes escu­d­os de pro­tec­ción con­tra la influ­en­cia del Malig­no. No os podéis imag­i­nar lo mucho que el dia­blo los evi­ta. ¡Usad y lle­vad estos sacra­men­tales!

Sacral­ización del agua pas­cual